5 Errores nocivos y frecuentes a la hora de firmar un crédito 

Lo que debes evitar 

Los créditos y los préstamos pueden no ser tan buenos aliados cuando nuestro manejo no es el adecuado, pudiendo no sólo arruinar nuestro historial crediticio puerta de futuras solicitudes de créditos, sino también afectando a nuestra economía.

Y es que si bien las entidades financieras establecen las condiciones legales y en general actúan de buena fe, nunca está de más tomar medidas de precaución que nos permitan evitar confusiones más adelante y así poder conocer a totalidad las condiciones del crédito. 

Con el fin de no caer en pérdidas o errores por no tomar las medidas necesarias, en este artículo te contamos 6 errores nocivos y además, frecuentes, que ocurren en el momento en el que firmamos el documento para el crédito, sin importar el tipo de crédito que sea. 

No solicitar un borrador

Cuando obtenemos un borrador del documento final que firmamos en el momento en el que se realiza el crédito, tenemos a la mano un documento que nos explica punto a punto las condiciones que se acatan.

Esto te permite poder verificar los datos de la letra pequeña y comparar con el documento final, de esta manera puedes evaluar las condiciones que deben estar sujetas en ambos documentos; el borrador del documento final y el documento final que estás por firmar. 

Desconocer todos los gastos 

Para evitar llevarte sorpresas o cuestiones que no tenías presupuestadas, es necesario que averigües y verifiques exactamente cuáles son los gastos que tendrás que pagar en el momento en el que vas a firmar (gastos adicionales).

Cuando no conoces este tipo de gastos, posiblemente tengas que aplazar la firma del crédito si no cuentas con el efectivo necesario. Recuerda que si el proceso de la firma del documento es aplazado, esto puede generar gastos extras. 

Errores frecuentes a la hora de firmar un crédito de viaje

Firmar y no leer 

La lectura del documento implica que conoces a detalle las condiciones generales y específicas a las que te sujetas desde el momento en el que procedes a firmar. Cuando una persona firma sin antes leer lo que está firmando, se está arriesgando a no conocer algo a lo que deberá responder y se estipula en el documento; no identificar un error mecanográfico, entre otros riesgos. 

Firmar con inconformidad

Es de vital importancia que si no estamos conformes de acuerdo a las condiciones que se estipulan o las exigencias y características con las que se desenvuelve el proceso, nos abstengamos de firmar, sobre todo cuando ocurren alteraciones en la tasa o el monto del dividendo, incluso si se modifica el plazo para la efectuación del pago.

En estas condiciones el interesado no debería firmar, aún si el funcionario de la entidad financiera donde estás realizando el proceso, se comprometa contigo para luego realizar las correcciones que se necesitan. 

No solicitar o consultar ofertas 

Es importante evitar comprometernos desde el principio con una entidad financiera en particular para realizar la solicitud del crédito. Cuando evitamos “casarnos” desde el principio con un banco, tenemos la posibilidad de conocer las condiciones y las tasas en cuanto al crédito que solicitamos de otras entidades financieras y así, conocer quizá más y mejores oportunidades y ventajas para nuestro historial crediticio y claramente; también para nuestro bolsillo. 

Recuerda que construir las mejores condiciones a la hora de solicitar un crédito, está en tus manos en la mayor proporción. Por ello es necesario que tomes estos errores frecuentes en cuenta e invertirlos como consejos para evitar caer en riesgos que afectan nuestro bolsillo a gran escala. No olvides evaluar y comparar las condiciones y las pautas que establece una entidad y otra, así podrás inclinarte por la mejor opción para ti. 

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